A lo largo de los años, los albañiles han logrado ganarse una fama particular gracias a su habilidad para lanzar piropos ingeniosos, y muchas veces atrevidos, a las mujeres que pasan por sus obras. Estos piropos, a veces jocosos y otras veces muy directos, no dejan indiferente a nadie. Si bien en muchos casos son simplemente una forma de bromear, también reflejan una mezcla de picardía y creatividad. Aquí os dejo una lista de algunos de los piropos de albañiles más populares que me han enviado:
- «¡No muevas tanto la cuna que me vas a despertar el nene!»
- «¡Eso sí es un culo y no lo que quita mi madre a los tomates!»
- «¡Con un culo tan bonito, tienes que cagar bombones!»
- «Dame una sola razón para no tener que violarte.»
- «Morena, te metería un lametón de culo a coño y de coño a culo, que no sabrías si cagarte o correrte.»
- «¡Moza, si tu culo fuera un banco, te la metería a plazo fijo!»
- «Con esas tetas y un caldero de buena gana, me hacía lechero.»
- «Bonitas piernas… ¿A qué hora abren?»
- «¡Estás tan buena que te comería con ropa y todo, aunque estuviera un mes cagando trapos!»
- «¡Dime quién es tu ginecólogo para chuparle el dedo!»
- «Quien fuera mecánico para meterle mano a esa máquina.»
- «¡Guapa! ¡Que meas colonia!»
- «¡Señora! ¡Le cambio la hija por un piano y así tocamos los dos!»
- «Enseñame una, que yo me imagino la otra.»
- «¡María! ¡Tienes unos ojos que… que… te comería todo el coño!»
- «Señora, vaya con Dios, que yo me voy con su hija.»
- «¡Sería capaz de follarme a tu perro para entrar en tu familia!»
- «¡Eso son carnes y no las que hecha mi madre al cocido!»
- «¡Si me caigo, ya sé dónde agarrarme!»
- «¡Moza! ¡Tienes dos ojos como dos sartenes que, cuando te los miro, se me fríen los huevos!»
- «¡Morena! ¡Qué necesitas señalización, que con tantas curvas uno se mata!»
- «¡Quien fuera cemento para sujetar ese monumento! ¡Eres más enrollada que las pelotas de mis pinreles!»
- «¿Te estudio o te trabajo?»
- «¡Guapa! ¡Te voy a dar raboterapia!»
- «Quien fuera baldosa para verte toda la cosa.»
- «Te voy a poner una naranja en la boca y te voy a chupar el coño hasta que salga Fanta.»
- «¡No tengo pelos en la lengua porque tú no quieres!»
- «¿Arrejuntamos las meaderas, nena?»
- «Cuánto globo y yo sin fiesta.»
- «¡Dime cómo te llamas y te pido para los Reyes!»
- «Bienaventurados los borrachos, porque ellos te verán dos veces.»
- «¡Me gustaría que fueses un pollo para meterte el palo por el culo y hacerte sudar!»
- «Quien fuera noche para caerte encima.»
- «¡Tanta carne y yo en cuaresma!»
- «Si la belleza pagara impuestos, estarías en la cárcel.»
- «¡Te comería y me cosería el culo para no cagarte!»
- «Eso es andar, y lo demás es estropear el suelo.»
Estos piropos, aunque en muchos casos son considerados parte del folklore popular, también pueden resultar ofensivos y de mal gusto para algunas personas. Es importante tener en cuenta el contexto y la relación que se tenga con la persona antes de intentar lanzar este tipo de frases, ya que pueden ser malinterpretadas.













