Los accesorios más extraños de las máquinas arcade
Si piensas en una máquina arcade te vienen a la cabeza joysticks, botones y una pantalla luminosa. Pero la historia de los salones recreativos está llena de periféricos mucho más raros: desde tambores gigantes a cabinas que te hacen girar en el aire, pasando por maracas, cañas de pescar y pistolas que “disparan” de verdad. Estos accesorios no solo añadían diversión: eran el gancho para que alguien dejase la moneda y se pegase un rato en la sala. Aquí repasamos los más curiosos, por qué existen y qué sentido tienen hoy para coleccionistas y nostálgicos.
Instrumentos y periféricos musicales que no esperas
Los juegos musicales han sido una cantera de controladores insólitos. En lugar de un pad o un mando tradicional, las máquinas pedían a los jugadores usar objetos que imitan instrumentos reales —o directamente son instrumentos.
Tambores (Taiko)
Las máquinas de Taiko no Tatsujin usan un gran tambor con dos baquetas. Golpear el parche o el borde con ritmo y fuerza es la mecánica central. El formato es simple, pero la sensación física y el espectáculo para el público convierten cada partida en un pequeño concierto.
Maracas (Samba de Amigo)
Samba de Amigo popularizó el uso de maracas como control. Agitar y mover las maracas siguiendo las indicaciones en pantalla es una propuesta tan visual como sonora: el público ve a la gente balanceándose al ritmo, y eso vende partidas.
Plataformas de baile y pads
Dance Dance Revolution y Pump It Up llevaron los pies al centro de la experiencia. Las alfombras o pads detectaban pisadas en distintos puntos y transformaban los pies en controles. Juegos que parecen ejercicio y que, además, atraían a grupos y competiciones improvisadas.
Controles de juego inusuales: del spinner al trackball
Antes de los sticks analógicos modernos existieron controles mecánicos muy particulares.
- Trackball: usados en títulos como Golden Tee o clásicos tipo Centipede. Girar la bola con la mano ofrece un control muy preciso y rápido para ciertos estilos de juego.
- Spinner/paddle: controles rotatorios para mover un cursor lateralmente (un ejemplo clásico sería el mando tipo paddle de Arkanoid). No es raro verlos en máquinas de pinball digitales o shooters de precisión.
Cabinas, asientos y experiencias de movimiento
Cuando la inmersión era la baza, fabricantes apostaron por mobiliario extremo: cabinas que se inclinan, asientos que vibran y plataformas que se mueven para simular velocidad o fuerzas G.
Cabinas móviles
Existen cabinas que giran, rotan o se inclinan para simular la sensación de volar o conducir. Algunas eran espectaculares por su diseño y su capacidad de atraer miradas en la sala. Estas máquinas requieren mantenimiento especializado y espacio, así que suelen verse menos.
Force feedback y retroceso
Los volantes y las pistolas con fuerza de retroceso daban una respuesta táctil que convertía el mando en parte de la acción. En las cabinas de carreras, volantes con fuerza eran habituales; en los shooters, pistolas que vibraban o simulaban retroceso aportaban espectáculo.
Pistolas, pedales y escondites
Algunos accesorios añadían mecánicas de cobertura o interacción física fuera del simple apuntar y disparar.
- Pistolas y pedales: juegos como ciertos shooters con “sistema de cobertura” incorporaban pedales para agacharse o asomarse sin dejar el mando. Es una mecánica que ahora vemos en consolas con otros diseños, pero en sala fue llamativa.
- Pedales para ritmo o control: además del pedal de disparo, algunos juegos de conducción usaban pedales realistas; en otros géneros aparecían como gimmicks.
Simuladores temáticos: motos, botes y bicicletas
Además de volar y conducir en cabinas, hubo máquinas con manillares de moto, bicicletas estáticas y timones reales para juegos de pesca o barcos. Colocar el cuerpo y la postura adecuados hace que la partida sea más convincente y, al mismo tiempo, más vistosa para quien pase junto a la máquina.
Máquinas de habilidad y premios: los accesorios más «físicos»
Más allá de jugar por puntuación, muchas máquinas ofrecen premios y usan mecanismos únicos para conseguirlos.
- UFO catchers y la garra: la clásica garra que intenta coger peluches requiere manos mecánicas precisas y una sensación de suerte que engancha a quien paga.
- Máquinas de pesca: algunas recreativas recrean la sensación de pescar con una caña y carrete reales, usando sensores para detectar tensión y captura.
- Pusher y medal games: en varios países, sobre todo en Asia, existen máquinas con bandejas que empujan fichas y premios; no son exactamente un accesorio, pero la física y el diseño mecánico son el atractivo.
Accesorios extraños por ser… literalmentes extraños
Hay periféricos que, por su planteamiento, resultan memorables: micrófonos para karaokes integrados en máquinas de música, paneles táctiles gigantes, o incluso pistolas que incorporan efectos de humo o la sensación de calor. A veces la intención era crear espectáculo para quien mira, más que para el propio jugador.
Por qué funcionaban (y funcionan) estos accesorios
La respuesta es sencilla: diferenciación. En un mercado donde el software puede copiarse o piratearse, el objeto físico no. Un tambor o una cabina que gira no es fácil de replicar en casa, atrae curiosidad y tiende a generar partidas impulsivas. Además, muchos de estos accesorios favorecen el juego en grupo: ver a alguien tamborilear o bailar es contagioso.
Mantenimiento y problemas prácticos
Los accesorios extraños también traen dolores de cabeza. Baquetas que se rompen, maracas vacías, alfombras de baile despegadas, sensores sucios o pedales que dejan de responder: todo eso necesita mantenimiento. Por eso muchas salas preferían máquinas con periféricos más robustos o intercambiables mediante estándares como JAMMA para facilitar reparaciones y sustituciones.
Coleccionismo y adaptaciones domésticas
Hoy en día hay coleccionistas que buscan estas máquinas y accesorios, y comunidades que recrean controladores con piezas modernas. Algunos optan por adaptar mandos originales a PC o consolas mediante placas y adaptadores; otros prefieren versiones comerciales recreadas para uso doméstico. La experiencia nunca es idéntica, pero la nostalgia y la curiosidad mueven mercados de segunda mano y foros especializados.
¿Dónde ver o probar estos accesorios hoy?
En España aún hay salones recreativos, bares con máquinas clásicas y centros de ocio que mantienen o restauran este tipo de equipos. También aparecen en eventos retro, ferias de videojuegos y algunos museos de tecnología. Si buscas probarlos, lo mejor es preguntar en salas locales o en grupos de aficionados, donde suelen indicar qué máquinas están operativas y en qué condiciones.
Preguntas frecuentes
¿Por qué algunas máquinas usan accesorios raros en lugar de un mando normal?
Porque el accesorio convierte la partida en un espectáculo y en una experiencia física única. Eso atrae a más público y hace que la máquina destaque en la sala. Además, ciertos géneros requieren entradas específicas (ritmo, balanceo, giro), y el periférico permite una jugabilidad más fiel.
¿Son caros de mantener estos accesorios?
Depende del tipo. Los elementos mecánicos y los que reciben impactos (tambores, alfombras de baile, maracas) suelen necesitar más reparaciones y recambios. Las cabinas con movimiento también requieren mantenimiento técnico más especializado y ocasionalmente piezas que no son fáciles de conseguir.
¿Puedo comprar estos accesorios para mi casa?
Sí, hay mercado de segunda mano y fabricantes que recrean periféricos para uso doméstico. También existen adaptadores para conectar mandos arcade a PC o consolas. Ten en cuenta el espacio, el ruido y el mantenimiento cuando consideres instalar uno en casa.
¿Son seguros estos accesorios?
En general son seguros si están bien mantenidos y funcionan correctamente. Algunos accesorios implican movimiento o impacto, por lo que las salas suelen colocar advertencias y límites de uso. Si encuentras una máquina en mal estado, es recomendable no usarla y avisar al establecimiento.
¿Dónde puedo ver máquinas raras en España?
Muchas salas recreativas, bares con máquinas retro y eventos de videojuegos conservan este tipo de equipos. También hay comunidades en línea y grupos locales que organizan encuentros o comparten información sobre máquinas restauradas y su localización.



