¿Qué es el teletrabajo y cómo funciona?

El teletrabajo es una forma flexible de organización laboral que consta de un desempeño profesional en un determinado sector, área o función pero sin la presencia física del trabajador en el lugar para el que desarrolla dichas tareas.

El teletrabajo se utiliza a menudo para algunos trabajadores que, por diferentes razones, carecen de la necesidad de permanecer en la empresa o negocio durante un lapso de tiempo en particular. Por eso se apela a esta modalidad que implica utilizar métodos de procesamiento electrónico de información y, al menos, un medio de comunicación a través de internet.

 Las tres modalidades de teletrabajo

Según el tipo de tareas y funciones que se llevan a cabo, pueden existir tres tipos o modalidades de teletrabajo: móvil, suplementario y autónomo.

El primer grupo: comprende a los trabajadores independientes o colaborares vinculados con las TICs para poder realizar sus tareas desde cualquier sitio.

En tanto el segundo: incluye a los trabajadores con contratos laborales que carecen de días y horarios fijos; es decir, varían los plazos e intensidades de trabajo y, por lo tanto, dan cumplimiento del mismo mediante las TICs.

Por último, el tercero: abarca a los trabajadores que llevan adelante sus tareas a través de dispositivos móviles, lo que los exime de concurrir a la empresa en días y horarios especiales.

Lo cierto es que todas las modalidades de teletrabajo están popularizándose cada vez más debido a los amplios alcances de la tecnología.

Pros y Contras del teletrabajo

El teletrabajo ofrece grandes beneficios tanto para el empleado como para el empleador. El primero posee mayor autonomía y flexibilidad; más tiempo para especializarse y para realizar otras tareas similares que le permitan ganar experiencia e incrementar sus habilidades para las mismas; no pierde horas diarias viajando; posee más tiempo disponible para estar con su familia y la posibilidad –en algunos casos- de ser su propio jefe, entre otras.

Mientras que el segundo ayuda a disminuir los problemas de convivencia entre los colaboradores; consigue mayor productividad ya que implementa trabajos por objetivos; requiere costos menores tanto de producción como de empleo; mejor acceso a profesionales deseados; elimina el absentismo laboral; aprovecha mejor la tecnología; puede crecer sin la necesidad de realizar cambios estructurales; y, al contar con menos personal en el lugar de trabajo, no requiere de un sistema o plan de comunicación interna sofisticado.

Por su parte, las desventajas del teletrabajo para un empleado son la falta o disminución considerable de interacción y relaciones sociales; posible aumento del sedentarismo; y escasa separación entre la vida laboral y familiar.

En tanto para un empleador o empresa las desventajas de esta modalidad son las siguientes: pérdida de jerarquías dentro de la organización, menor identificación de los trabajadores con la empresa y disminución de la sociabilización y participación por parte del personal.

Así, el teletrabajo cuenta con sus ventajas y sus desventajas. Por ello lo ideal es implementarlo únicamente con los trabajadores cuyas funciones o tareas conviene realizarlas de este modo y, a su vez, mantener la modalidad presencial con el resto de los colaboradores.

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