¿Quienes fueron los carapintadas?

Los Carapintadas fueron un grupo de militares argentinos que, durante la década de 1980 y principios de 1990, llevaron a cabo varias rebeliones militares contra el gobierno democrático de Raúl Alfonsín. El nombre Carapintadas proviene de la característica de pintarse la cara con pintura como signo de protesta. Este movimiento de oficiales y soldados fue clave en la historia reciente de Argentina, ya que desafió el orden democrático y provocó una crisis en la relación entre las Fuerzas Armadas y el gobierno.

¿Quiénes Fueron los Carapintadas?

El movimiento de los Carapintadas surgió en un contexto de transición democrática en Argentina, luego de la caída de la dictadura militar en 1983. Raúl Alfonsín asumió la presidencia en un país marcado por los crímenes de la dictadura y la necesidad de justicia para las víctimas. La transición estuvo marcada por tensiones internas en el ejército, que reclamaba impunidad para los oficiales responsables de violaciones a los derechos humanos.

El primer levantamiento de los Carapintadas ocurrió en 1987, cuando Aldo Rico, un teniente coronel, encabezó una rebelión en Monte Caseros, Corrientes, exigiendo la derogación de la Ley de Obediencia Debida. Este movimiento se oponía a los juicios por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la dictadura.

Levantamientos de los Carapintadas

Los Carapintadas protagonizaron varios levantamientos durante los años 80 y 90. Los más importantes fueron:

  1. Rebelión de 1987: En Monte Caseros, los Carapintadas comenzaron su primer levantamiento bajo el liderazgo de Aldo Rico. Aunque fue sofocado rápidamente, marcó el inicio de la resistencia militar contra el gobierno democrático.

  2. Rebelión de 1988: El descontento de los militares continuó, con otro levantamiento en el que se reclamaba principalmente la amnistía para los responsables de crímenes de la dictadura.

  3. Rebelión de 1990 (La Tablada): Este fue el levantamiento más violento y significativo. El intento de rebelión en La Tablada, un cuartel de Buenos Aires, resultó en enfrentamientos armados. El gobierno respondió con dureza y logró sofocar la rebelión en pocas horas.

Causas y Motivaciones de los Carapintadas

Los Carapintadas no solo se oponían a los juicios por los crímenes de la dictadura, sino que también rechazaban las reformas militares implementadas por el gobierno de Raúl Alfonsín. Consideraban que su estatus dentro del Ejército y sus privilegios estaban siendo amenazados por las políticas democráticas.

A lo largo de sus levantamientos, los Carapintadas defendieron la idea de un Ejército autónomo, libre de control civil y sin ser juzgado por los abusos cometidos en la dictadura.

La Respuesta del Gobierno

El gobierno de Raúl Alfonsín reaccionó rápidamente a las rebeliones, intentando mantener la autoridad democrática. A pesar de su postura firme, Alfonsín también se vio obligado a ceder en algunos aspectos para evitar más levantamientos. En 1989, tras la presión de los Carapintadas, se aprobó una amnistía parcial para los militares involucrados en crímenes de la dictadura, lo que generó un fuerte debate en la sociedad.

El Fin de los Carapintadas

A medida que la crisis económica y la presión política aumentaban en Argentina, el gobierno de Raúl Alfonsín se debilitó. En 1989, Alfonsín adelantó las elecciones y Carlos Menem asumió la presidencia en 1990. Menem adoptó una política más conciliatoria con las Fuerzas Armadas y otorgó una amnistía total a los oficiales de la dictadura, lo que significó el fin de la resistencia de los Carapintadas.

Conclusión

Los Carapintadas fueron un grupo militar clave en la historia argentina, protagonizando varios levantamientos que pusieron a prueba la estabilidad democrática del país. Aunque su movimiento terminó con la Restauración Menemista, su legado dejó una marca indeleble en la historia de Argentina. Las rebeliones de los Carapintadas expusieron la división dentro de las Fuerzas Armadas y reflejaron las tensiones políticas de un país que aún se recuperaba de las secuelas de la dictadura.