Alfred Nobel fue un científico, inventor, ingeniero y filántropo sueco conocido mundialmente por haber creado los Premios Nobel, que reconocen logros destacados en la ciencia, la literatura y la paz. Sin embargo, su vida estuvo marcada por una gran paradoja: hizo fortuna con los explosivos, pero quiso ser recordado por su contribución a la humanidad.
Orígenes e inventos explosivos
Alfred Nobel nació en Estocolmo, Suecia, en 1833, en el seno de una familia de ingenieros. Desde joven, mostró un gran talento para la química y la invención. Durante su carrera, registró más de 350 patentes, pero su creación más famosa (y polémica) fue la dinamita, inventada en 1867.
Antes de su invención, el manejo de nitroglicerina era extremadamente peligroso. Nobel logró estabilizarla y convertirla en un explosivo más seguro y transportable, lo que revolucionó la minería, la construcción… y también la guerra.
Una conciencia despertada
A pesar de su éxito comercial, Alfred Nobel fue duramente criticado por el uso destructivo de sus inventos. Se cuenta que, tras la muerte de su hermano, un periódico francés publicó por error una necrológica titulada:
“El mercader de la muerte ha muerto”.
Esa experiencia lo impactó profundamente. No quería que su legado estuviera vinculado únicamente a la muerte y la guerra, así que decidió cambiar su destino póstumo.
El legado de los Premios Nobel
En su testamento, Alfred Nobel destinó la mayor parte de su fortuna a crear una fundación que premiara a las personas que hicieran grandes contribuciones a la humanidad. Así nacieron los Premios Nobel, otorgados por primera vez en 1901, cinco años después de su muerte.
Los premios se otorgan en las siguientes categorías:
Física
Química
Medicina
Literatura
Paz
(Y desde 1969, también en Economía, aunque este último no fue fundado directamente por Nobel)
Muerte y recuerdo
Alfred Nobel murió en San Remo, Italia, en 1896, a los 63 años. Fue un hombre solitario, que nunca se casó, y que vivió obsesionado con su legado. Hoy, su nombre es sinónimo de excelencia y prestigio internacional.
Aunque inventó uno de los explosivos más poderosos de su época, eligió ser recordado por su aportación al progreso, la ciencia y la paz. Una vida de contrastes que cambió el mundo.












