Ubicado en la provincia de Córdoba, Fuente-Tójar es uno de esos pueblos andaluces que conservan intacta su esencia. A pesar de su tamaño, este municipio es rico en historia, tradiciones, cultura y patrimonio. Desde su antigua necrópolis ibérica hasta su aceite de oliva virgen extra de gran calidad, Fuente-Tójar es un tesoro que espera ser descubierto.
Pero si hay algo que lo hace realmente único, son sus Danzantes, una tradición centenaria que aún pervive gracias al orgullo de sus vecinos.
Los Danzantes de Fuente-Tójar
Los Danzantes de San Isidro son el símbolo más conocido de Fuente-Tójar. Esta tradición tiene lugar cada 15 de mayo, durante las fiestas en honor al patrón del pueblo, San Isidro Labrador. Ataviados con trajes vistosos, los danzantes ejecutan una serie de movimientos rítmicos y ceremoniales al son de tambores y castañuelas, representando una mezcla de devoción religiosa y legado cultural.
Se trata de una de las pocas tradiciones de este tipo que se mantienen vivas en Andalucía, y han despertado el interés de etnógrafos, antropólogos y amantes del folclore.
Un paraíso para la arqueología
Fuente-Tójar también es un lugar privilegiado para los amantes de la historia y la arqueología. En su término municipal se encuentra la necrópolis ibérica de La Losilla, uno de los yacimientos más importantes de la zona, donde se han encontrado ajuares funerarios, cerámicas y restos humanos que datan del siglo IV a.C.
Muchos de estos objetos se conservan hoy en el Museo Arqueológico de Córdoba, y son testimonio de la rica presencia ibera en la comarca.
Tierra de olivares
El paisaje de Fuente-Tójar está marcado por el verde interminable de sus olivares centenarios, auténticos protagonistas de la economía local. De sus tierras se extrae un aceite de oliva virgen extra de gran calidad, amparado por la Denominación de Origen Priego de Córdoba.
Este aceite, reconocido a nivel nacional e internacional, se ha convertido en uno de los embajadores del pueblo, y muchas almazaras locales ofrecen catas, visitas guiadas y experiencias oleoturísticas para quienes quieren conocer de cerca el proceso de elaboración.
Tradición, tranquilidad y hospitalidad
Fuente-Tójar es un destino ideal para quienes buscan desconectar del ruido de la ciudad y conectar con la Andalucía más auténtica. Calles estrechas, casas blancas, gente amable y una gastronomía basada en productos de la tierra convierten al pueblo en una parada obligatoria dentro de la Subbética cordobesa.
Además, su entorno natural ofrece rutas de senderismo y vistas espectaculares que permiten disfrutar del paisaje en estado puro.
Un lugar que deja huella
Ya sea por el baile de los Danzantes, el olor a aceite recién extraído, el legado de los íberos, o la calidez de su gente, Fuente-Tójar es mucho más que un punto en el mapa. Es una joya escondida que se disfruta con los cinco sentidos.












