1. Origen y tipo de leche
Queso fresco: Se elabora tradicionalmente con leche de vaca, aunque también puede hacerse con leche de cabra u oveja. Es un queso artesanal, muy común en muchas regiones de América Latina y España.
Queso panela: Es típico de México y está hecho exclusivamente con leche de vaca pasteurizada. Se produce industrialmente en muchos casos.
2. Textura
Queso fresco: Tiene una textura más suave y húmeda, incluso un poco granulosa. Se desmorona fácilmente.
Panela: Tiene una textura más firme y elástica, como una esponjita. Se puede rebanar sin romperse, y mantiene su forma incluso al calentarse.
3. Sabor
Queso fresco: Su sabor es suave, ligeramente ácido y cremoso. Se parece un poco al requesón o ricotta.
Queso panela: También es suave, pero menos ácido. Tiene un sabor más neutro, por eso se adapta muy bien a todo tipo de platillos.
4. Usos culinarios
Queso fresco: Ideal para espolvorear en tacos, enchiladas, tostadas o frijoles. Se come en frío o a temperatura ambiente.
Queso panela: Muy versátil. Se puede asar, hornear o freír sin que se derrita, perfecto para sandwiches, ensaladas, o como snack caliente.
5. Contenido graso y nutrición
Queso fresco: Generalmente tiene más grasa y calorías, dependiendo de la leche con la que se elabore.
Queso panela: Es uno de los quesos más ligeros y bajos en grasa, por eso es muy usado en dietas saludables.
Conclusión:
La principal diferencia entre el queso fresco y el panela está en la textura, uso y contenido graso. El queso fresco es más suave y ácido, mientras que el panela es más firme, ligero y apto para cocinar caliente. Ambos son deliciosos, pero cada uno tiene aplicaciones distintas en la cocina.













