eLe Taberna Española: mucho más que un restaurante

Cuando Chicote pierde los nervios... y Fermín se lanza al agua como si fuera una escena de acción.

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Si buscas en internet “ele Utrecht”, probablemente te sorprendas al descubrir que no solo se relaciona con la enseñanza de español como lengua extranjera, sino también con uno de los episodios más virales de la televisión española. En 2016, el programa Pesadilla en la cocina viajó a Utrecht (Países Bajos) para visitar un restaurante de tapas llamado eLe Taberna Española, y lo que allí ocurrió todavía da que hablar.

El local, regentado por Fermín Miranda, un carismático paraguayo amante de la música, se convirtió en escenario de uno de los momentos más icónicos del programa: cuando Alberto Chicote tiró una guitarra al canal y el dueño se lanzó al agua para recuperarla.

ele Utrecht: la taberna española que se hizo viral

El juego de palabras entre “eLe” (Español como Lengua Extranjera) y el nombre del restaurante en Utrecht no es casual. Fermín, apasionado de la cultura española, quiso trasladar el alma de España a tierras holandesas, y por eso su local ofrecía tapas, vino, música en vivo y mucho arte. Su proyecto, al que llamó eLe Utrecht, pretendía ser una embajada cultural más que un simple bar.

Sin embargo, la realidad fue más compleja. Fermín dedicaba más tiempo a tocar la guitarra y cantar que a dirigir el restaurante. Durante el servicio, entorpecía a camareros y desatendía a los clientes, lo que hizo que Chicote perdiera la paciencia. En un momento explosivo, le quitó la guitarra de las manos y, ante la sorpresa de todos, la lanzó al canal de Utrecht. El grito de Chicote fue legendario: “¡A tomar por culo la bicicleta! ¡A trabajar!”.

Fermín, lejos de enfadarse, se quitó la americana y se tiró al agua sin pensarlo, dispuesto a rescatar su instrumento. Esa imagen de un hombre en el canal, guitarra en mano, se volvió viral y colocó “ele utrecht” en el mapa, aunque no por razones lingüísticas, sino televisivas.

Auge y caída del fenómeno ele Utrecht

Tras el programa, eLe Utrecht vivió un breve auge. La fama atrajo a curiosos, y el restaurante se llenaba cada día. Según él mismo relató, el local se llenaba todos los días, recibiendo entre 15 y 20 comensales más de lo habitual.

Sin embargo, la fama no fue suficiente para mantener el negocio a flote. Las obras del ayuntamiento perjudicaron su terraza y, poco después, la pandemia lo remató. Fermín recibió ayudas municipales, pero en 2020 tuvo que cerrar definitivamente. Vendió el local por 27.000 euros y heredó una deuda que todavía intenta devolver.

El antiguo eLe Utrecht pasó a manos de otros propietarios, y hoy sobrevive como un local de tapas más internacional, sin el alma flamenca que le daba su excéntrico dueño.

El nuevo camino de Fermín tras ele Utrecht

Pese al cierre, Fermín no desapareció. Ha seguido cantando en eventos por toda la ciudad de Utrecht, donde aún es recordado con cariño. En su cuenta de Facebook anunció recientemente que firmó un acuerdo para “cantar por todos lados”, y prepara un nuevo proyecto junto a su hermana: un hotel con centro de meditación en Brasil.

ele Utrecht en la historia de Pesadilla en la cocina

La historia de eLe Taberna Española, conocida en redes como “ele Utrecht”, es una muestra de cómo un programa de televisión puede cambiarlo todo. De ser un restaurante anónimo, pasó a convertirse en uno de los lugares más buscados en Google, gracias a una escena donde se mezcló pasión, música, desesperación y agua fría.

Fermín Miranda se convirtió en un símbolo del desorden con carisma, y su chapuzón sigue siendo uno de los más comentados en redes. Porque, al final, pocas cosas representan mejor el espíritu del programa que esa frase final de Chicote mirando el canal: “Me cago en la leche”.