Microcemento, la gran elección del momento para las cocinas

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Las tendencias decorativas interioristas cambian de año en año dejando modas en el camino y cogiendo nuevos estilos. Con ellos se pretende crear un conjunto adecuado que haga de la vivienda un verdadero hogar con una estética competente y la sensación de estar en casa. Para este cometido es fundamental la ayuda de los distintos materiales de los que arquitectos, albañiles e interioristas se sirven en el diseño, integración y acabado del conjunto doméstico. Actualmente un material ha cobrado especial importancia sobre las otras opciones posibles y se está adaptando cada vez más a espacios como la cocina: el microcemento. 

 

Este concepto aparentemente innovador no reviste en realidad demasiados secretos en comparación con las extraordinarias posibilidades decorativas que ofrece. Su mezcla de cemento, resinas, ácidos y algunos otros elementos crea una pasta de no más de 3 mm de grosor ideal para personalizar todo tipo de espacios y crear un acabado del gusto de los propietarios. No en balde, los decoradores cada vez más se sirven del microcemento como ayuda para la decoración más lujosa gracias a sus capacidades y moldeabilidad. Precisamente estas características han convertido a este novedoso material en la delicia de los interioristas y arquitectos que están decididos a crear una cocina acorde a las nuevas tendencias.

 

Ventajas del microcemento en la cocina

Sin duda alguna la cocina es una de esas estancias de la casa donde las prisas no son buenas consejeras para su diseño y confección. No en balde será uno de los lugares domésticos donde se llevarán a cabo actividades esenciales del día a día del hogar, donde con frecuencia se pasa tiempo y en el que más allá del propio cocinado su espacio se suele aprovechar para otras muchas actividades. Precisamente por estas razones es de vital importancia que el resultado fina de la decoración de esta estancia sea satisfactorio, para lo que la presencia del microcemento ha resultado de gran ayuda.

 

Luminosidad e intimidad, amplitud y recogimiento, profundidad y altura, todas estas sensaciones y sus contrarias pueden ser advertidas gracias al microcemento en cocina, que ofrece tantas posibilidades como los arquitectos e interioristas quieran aplicarle. Desde la estética más minimalista hasta la más elegante y recargada, las propiedades de este novedoso material ofrecen la posibilidad de personalizar casi por completo cualquier estancia en la que queramos aplicarlo. No obstante, especialmente en este tipo de estancias como es la cocina reviste un interés especial debido al resto de ventajas que ofrece.

 

Uno de los puntos a favor mejor valorados por los activos de la construcción acerca es la resistencia y la durabilidad que garantiza este material. Al contrario que otro tipo de elementos de menor fortaleza frente a factores propios de la cocina, el microcemento está perfectamente afianzado contra abrasiones, altas temperaturas, el desgaste propio del paso del tiempo y demás problemas naturales de la vivienda. Además, en el momento de la limpieza y la desinfección, tan necesaria en esta habitación, casi cualquier producto que se desee emplear será bien recibido por el microcemento, facilitando así la labor.

 

Otra de las ventajas principales con la que cuenta el microcemento es su uso fácil y rápido para reformas. Y es que especialmente la cocina es un espacio de la casa susceptible de ser rediseñado o reconstruido al cabo del tiempo, bien por el deterioro propio del uso, bien por adaptación a nuevas necesidades de habitabilidad. De cualquier forma, este hecho solía suponer toda una molestia derivada de la obra y la intervención. Sin embargo, gracias al microcemento y su adherencia a todas las superficies (salvo la madera) todo es mucho más sencillo. Basta con recubrir la superficie que se desea quitar o tapar para crear el acabado deseado, y todo ello sin la necesidad de desprender ni un solo escombro.