La llamada «marcha fifí» fue una manifestación realizada en México, particularmente conocida por haberse desarrollado durante los primeros años del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO). Esta marcha fue organizada por sectores críticos del gobierno, muchos de ellos pertenecientes a la clase media y alta, y recibió el apodo de «fifí» de forma irónica, luego de que el propio presidente usara ese término para descalificar a sus opositores.
¿Por qué se le llamó «marcha fifí»?
El término “fifí” es usado en México de forma coloquial para referirse a alguien presumido, elitista o conservador. López Obrador lo popularizó como una etiqueta para los críticos de su gobierno, en especial medios de comunicación, empresarios, intelectuales y ciudadanos inconformes con su visión política.
Cuando se convocó la manifestación en noviembre de 2018, justo después de que AMLO asumiera la presidencia, muchos simpatizantes del mandatario la descalificaron llamándola “la marcha fifí”, aludiendo a que quienes participaban eran personas con privilegios o intereses contrarios al cambio político propuesto.
¿Quiénes asistieron a la marcha?
Entre los asistentes a la llamada marcha fifí se encontraban:
Miembros de la clase media y alta urbana, principalmente de Ciudad de México.
Empresarios, profesionistas y comerciantes.
Personas críticas de las decisiones de AMLO, como la cancelación del aeropuerto de Texcoco.
Algunos exfuncionarios, intelectuales y periodistas contrarios al nuevo gobierno.
Ciudadanos preocupados por la economía, la seguridad y el rumbo institucional del país.
A pesar del mote peyorativo, muchos de los asistentes se apropiaron del término “fifí” con ironía, convirtiéndolo en un símbolo de resistencia cívica.
¿Cuál era el motivo de la protesta?
La marcha buscaba expresar:
Inconformidad por las primeras decisiones de AMLO, como cancelar obras públicas ya iniciadas.
Rechazo a lo que consideraban un estilo de gobierno autoritario y populista.
Defensa de la democracia, el Estado de derecho y la inversión privada.
Preocupación por el lenguaje polarizador y las constantes descalificaciones a la prensa y la oposición.
El impacto político y mediático
Aunque no fue una manifestación masiva en comparación con otras marchas históricas, tuvo gran visibilidad mediática, sobre todo en redes sociales. La etiqueta #MarchaFifí se convirtió en tendencia, con usuarios tanto burlándose como apoyando la protesta.
Para muchos, la marcha marcó el inicio de una oposición ciudadana más activa frente a un gobierno con amplio respaldo popular. También evidenció una polarización creciente entre simpatizantes de AMLO y sectores sociales que se sentían excluidos de su discurso.












