Los ammonitas, moabitas y edomitas fueron tres pueblos de la antigüedad que habitaron la región de Oriente Próximo, en territorios cercanos a Israel y Jordania actuales. Se mencionan frecuentemente en la Biblia y en registros históricos como pueblos emparentados con los israelitas pero en constante conflicto con ellos.
Los Ammonitas
Los ammonitas descendían de Ben-Ammi, hijo de Lot (sobrino de Abraham), según la Biblia (Génesis 19:38). Su reino se ubicaba en la actual Jordania, al este del río Jordán, con su capital en Rabba (actual Ammán). Eran un pueblo guerrero que luchó repetidamente contra Israel.
- Principales enfrentamientos: Peleaban con Israel por territorios y se aliaron con otros pueblos en diversas guerras.
- Dios principal: Adoraban a Milcom o Moloch, a quien se le rendía culto con sacrificios, incluso humanos.
- Desaparición: Conquistados por los asirios y, más tarde, absorbidos por otras civilizaciones.
Los Moabitas
Los moabitas también descendían de Lot, a través de su otro hijo, Moab (Génesis 19:37). Se establecieron en la región de Moab, al este del mar Muerto, en la actual Jordania.
- Relaciones con Israel: A veces hostiles, a veces aliados. Se les prohíbe entrar en la congregación de Israel (Deuteronomio 23:3-6) por su hostilidad.
- Dios principal: Rendían culto a Quemos, dios de la guerra.
- Figura destacada: Rut, una moabita, se convirtió al judaísmo y es antepasada del rey David.
- Caída: Fueron conquistados por babilonios y luego asimilados por otras culturas.
Los Edomitas
Los edomitas eran descendientes de Esaú, hermano de Jacob (Génesis 36:1). Su territorio estaba al sur de Israel, en la región de Edom (actual sur de Jordania y parte de Israel).
- Enfrentamientos con Israel: Aunque emparentados, tuvieron conflictos constantes con los israelitas.
- Ciudades importantes: Petra fue un centro de poder edomita.
- Dios principal: Adoraban a Qos, una deidad poco documentada.
- Destino final: Conquistados por los babilonios y más tarde absorbidos por los nabateos y romanos.
Estos tres pueblos jugaron un papel clave en la historia del antiguo Medio Oriente y sus conflictos con Israel fueron fundamentales en la narrativa bíblica.












