La historia de Simón Pérez y Silvia Charro es un claro ejemplo de cómo la fama inesperada puede transformar por completo la vida de dos personas. Conocidos por un vídeo viral sobre hipotecas a tipo fijo en 2017, pasaron de ser expertos financieros a figuras mediáticas marcadas por la polémica. Hoy, casi una década después, se ha confirmado que su relación sentimental ha llegado a su fin, aunque sorprendentemente, su vínculo profesional continúa.
El inicio del fenómeno: el vídeo de las hipotecas
A finales de 2017, un vídeo en el que Silvia Charro y Simón Pérez hablaban sobre las hipotecas a tipo fijo se hizo viral en cuestión de horas. Su tono exaltado y sus gestos provocaron un aluvión de memes, burlas y todo tipo de teorías en redes sociales. Muchos especularon con que estaban bajo los efectos de sustancias, aunque ellos siempre defendieron que simplemente estaban nerviosos por estar en televisión.
El coste de aquella viralización fue muy alto: ambos perdieron sus empleos como asesores financieros, fueron repudiados en sus círculos laborales y cayeron en una profunda crisis emocional. En entrevistas posteriores confesaron haber pasado horas llorando y haber sentido que habían tocado fondo.
Reinventarse o desaparecer
A pesar del golpe mediático, Simón y Silvia decidieron reinventarse. En 2019 fundaron una nueva empresa, Neotecalia Credit Consulting, orientada a ofrecer asesoramiento financiero independiente. Pero su mayor salto vino poco después, cuando se aventuraron en el mundo del cannabis medicinal, con una empresa llamada Green Capital, con sede en Macedonia del Norte.
Este proyecto, lejos de los focos mediáticos de España, les permitió rehacer sus vidas y mantenerse económicamente activos. Durante este tiempo, también aprovecharon para crecer en redes sociales, donde compartían opiniones, consejos financieros y reflexiones sobre su experiencia como «víctimas del viralismo».
El final de una relación marcada por la presión
Después de varios años juntos, enfrentando críticas, fracasos y éxitos compartidos, en 2024 se confirmó que Silvia Charro y Simón Pérez habían terminado su relación sentimental. La noticia fue publicada en una entrevista en la revista Cáñamo, donde Simón confesó que, aunque el cariño seguía ahí, la relación se había ido desgastando con el tiempo.
El entorno que compartían —cargado de altibajos, estrés y sobreexposición— no ayudó a fortalecer el vínculo. Aun así, ambos han preferido mantenerse en buenos términos, sin hacer públicas discusiones ni reproches.
Una separación sin drama y con proyectos comunes
A diferencia de muchas rupturas mediáticas, la de Silvia y Simón ha sido ejemplar en términos de madurez. Aunque ya no son pareja, siguen colaborando en proyectos profesionales, como su canal de YouTube y la gestión de Green Capital. En sus propias palabras, «el negocio sigue siendo rentable y confiamos el uno en el otro como socios».
Esa capacidad de separar lo personal de lo profesional ha sido destacada por muchos de sus seguidores, que los ven como una pareja que, pese a las circunstancias, logró salir adelante y reinventarse con dignidad.
El legado de un fenómeno viral
Simón Pérez y Silvia Charro han pasado de ser dos expertos desconocidos en finanzas a protagonistas involuntarios de uno de los vídeos más comentados de la historia reciente de internet en España. A pesar de las consecuencias, han conseguido construir un relato de superación, resiliencia y aprendizaje.
Hoy, aunque ya no compartan su vida como pareja, su historia conjunta sigue viva a través de sus proyectos y del recuerdo de un vídeo que marcó un antes y un después en sus vidas.













