Cómo hacerse una pajilla: guía para descubrir (o mejorar) el placer en solitario

Todo lo que necesitas saber para disfrutar del autoplacer con seguridad y sin tabúes

Cómo hacerse una pajilla

Hablar de cómo hacerse una pajilla no debería ser un tema tabú. La masturbación es una práctica completamente natural, saludable y placentera, que forma parte del autoconocimiento sexual y emocional. Tanto si estás descubriendo tu cuerpo como si simplemente quieres mejorar tu técnica, explorar el placer en solitario es un acto íntimo, personal y liberador.

A continuación, te ofrecemos una guía completa sobre cómo hacerse una pajilla paso a paso, con consejos para disfrutar al máximo, cuidar tu salud y quitarte de encima los mitos absurdos que aún circulan por ahí.


¿Qué es hacerse una pajilla?

Hacerse una pajilla es una forma coloquial de referirse a la masturbación masculina, es decir, estimular el propio pene para obtener placer sexual, con o sin llegar al orgasmo. También se le dice “paja”, “manuela”, “jalársela” o “darse amor”, dependiendo del país.

Es una práctica absolutamente común entre hombres de todas las edades y no tiene efectos negativos sobre la salud. De hecho, tiene beneficios físicos y mentales, como reducir el estrés, mejorar el sueño o favorecer el conocimiento de tu cuerpo.


✋ Cómo hacerse una pajilla paso a paso

No hay una única forma correcta de hacerse una pajilla. Lo importante es que te sientas cómodo, relajado y disfrutes el proceso. Aquí tienes una guía básica:

1. Encuentra un momento y lugar tranquilos

Busca un espacio donde tengas intimidad, sin interrupciones. La privacidad ayuda a que te relajes y te concentres en el placer.

2. Estimulación inicial

Puedes empezar acariciándote suavemente, explorando desde la base del pene hasta la punta, sin prisas. El juego previo también existe cuando estás solo.

3. Lubricación (muy recomendable)

Usar lubricante íntimo mejora la sensación y evita roces incómodos. Si no tienes, puedes usar saliva o una crema suave sin alcohol ni perfumes.

4. Movimiento

La técnica más común es envolver el pene con la mano (sujetar el tronco) y moverla arriba y abajo de forma rítmica. Puedes ajustar la velocidad y la presión según lo que más te excite.

5. Prueba diferentes estímulos

Puedes acariciar los testículos, cambiar de mano, detenerte unos segundos (esto se llama edging), o combinar con fantasías, vídeos o imaginación.

6. Llega al clímax o simplemente disfruta

Puedes masturbarte hasta el orgasmo o quedarte en el camino, explorando sin necesidad de eyacular. Ambas opciones son válidas.


Consejos para hacerse una pajilla mejor

  • Cambia de técnica de vez en cuando para no caer en rutinas aburridas.

  • Evita hacerlo con demasiada fuerza o en seco, ya que puedes irritar la piel.

  • No te sientas culpable, la masturbación es parte del bienestar sexual.

  • Explora otras zonas erógenas: el perineo, los muslos, el ano, etc.

  • Hazlo con atención plena: concéntrate en las sensaciones, no en llegar rápido.


¿Cuántas veces es normal hacerse una pajilla?

No hay una frecuencia “correcta” o “ideal”. Puedes masturbarte una vez al día, varias veces a la semana o muy ocasionalmente, todo depende de tu deseo, tu energía y tus necesidades. Solo se vuelve un problema si interfiere con tu vida diaria o tus relaciones.


❌ Mitos sobre hacerse una pajilla

A pesar de lo común que es, siguen existiendo muchos mitos falsos sobre cómo hacerse una pajilla o sus supuestos efectos negativos. Aquí desmontamos algunos:

  • “Te puedes quedar ciego”: falso.

  • “Te salen granos”: no tiene nada que ver.

  • “Es de perdedores”: ¡absolutamente no! Todos se masturban, incluso estando en pareja.

  • “Te vuelves adicto”: la masturbación no genera adicción por sí sola.

  • “Te hará eyacular antes en el sexo”: depende de cómo lo practiques; de hecho, puede ayudarte a durar más.


✅ En resumen

Saber cómo hacerse una pajilla es aprender a conocerte, darte placer y conectar contigo mismo sin culpa ni vergüenza. La masturbación masculina es natural, sana y beneficiosa, siempre que se practique con respeto hacia uno mismo.

Tómate tu tiempo, prueba cosas nuevas, y sobre todo… disfruta del viaje sin presiones. Porque darte placer a ti mismo es también una forma de amor propio.